EPOISSES AU MARC

12.90 IVA Incluido

Según cuenta la leyenda, los monjes crearon este queso en un pueblo llamado Epoisses en el siglo XVI basándose en el primer queso de corteza lavada creado en la abadía de Maroilles, al norte de Francia, alrededor del año 960. Durante los días de ayuno tenían prohibido comer carne, motivo por el que el queso era una parte esencial de su dieta y los quesos de corteza lavada con su sabor a carne fuerte y acre les debía parecer un regalo del cielo.

Su piel es rugosa y brillante, la pasta huele mucho menos que la corteza, aunque sigue teniendo un aroma ácido y penetrante, se dice que huele a campo rústico. Su sabor es ligeramente salado pero también cremoso, con un regusto a limón agrio que perdura mientras lo disfrutas en el paladar.